1 ago 2012

Condenados

Malditos los que os hacen sufrir. Malditos aquellos que no valoran vuestro ser. Pobres los que no os miran, pues nunca podrán conoceros... Vosotros, mis pequeños condenados, sois mi motivo para vivir... Vuestra libertad será mi condena. Vuestro aliento, vivo, será mi aire fresco. Vosotros, mis pequeños condenados, nunca sabreis de esta lucha. Pero yo, sea cual sea mi destino, sea cual sea mi final; sé, seguro, que hasta mi último aliento será por y para vosotros, mis pequeños condenados. La rabia es mi alimento, la venganza es mi fuerza. Vosotros sois mi vida, mis pequeños condenados...

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